sábado, 27 de febrero de 2016

Divagues de taller_ Sobre aprender arte y otras hierbas

Pensar en educar y enseñar puede parecer contradictorio en apariencia con el tema de la experiencia del arte. Esto claro si nos quedamos con la definición del diccionario donde enseñar es “hacer que alguien aprenda algo”, que un otro integre dentro de sí algo que le es externo. 
En la enseñanza curricular este aprendizaje parece pasar por un conjunto de conocimientos que razonadamente se consideran importantes para sobrevivir en la sociedad común y que valoran determinados aspectos de la capacidad humana. Consideramos que la noción de aprendizaje no debe perder su función en la vida de la persona , como Paulo Freire propone: “la enseñanza de cosas desvinculadas del contexto, equivale a la introducción de una garrapata en el cerebro del alumno, que absorbe su memoria e inteligencia para sí y no para la vida del alumno”.
La posibilidad de captar los fenómenos del mundo y hacerlos propios "aprenderlos" o como dice el cineasta J.Jarmursch "robarlos para si" tiene que ver con los intereses que nos muevan hacia ellos. 
En el trabajo docente adhiero a la propuesta de buscar poner en acción el placer con el que estan marcados nuestros primeros aprendizajes: el disfrute que genera en el niño la posibilidad de moverse, investigar, manipular, conocer y ser dueño del mundo que lo rodea. Esto combinado y procesado desde nuestro ser actual, integrando al mix reflexiones y procesos que pensadores (de todas las ramas) y artistas (no solo visuales) han generado a lo largo de la historia. 
La base: habilitar diversos motores de búsqueda (cada uno verá cual es o son los suyos), herramientas, discusión, intercambio y un espacio para la acción.
A.González Soca

domingo, 31 de enero de 2016

Habré sido _ Espacio de Arte INNOVA

Habré sido: Futuro perfecto

El futuro perfecto es el tiempo verbal que mejor representa  la figura del “suspenso”, que  Marc  Augé  integra como una de las “tres figuras del olvido”.  El suspenso pretende recuperar el presente separándolo del pasado y del futuro. En ese presente se invierte o cambia el estado del ser original.
El tema de la desaparición y la  transformación están presentes en un nexo directo con los procesos del recuerdo y el olvido.  Los materiales fundantes (tal cual eran en su origen) confluyen, germinan, se pudren y se enraízan mutando y dando lugar a otras formas, las cuales perduran en un tiempo acotado, específico.  Se retoma ese "habré sido", para generar una serie de piezas que componen un nuevo formato.
La materia prima  utilizada proviene de la pieza Topografía alterada II,  la cual fue seleccionada para ser expuesta en el Centro de Exposiciones Subte entre noviembre 2015 y enero 2016 dentro de la propuesta “Convivencias”.  La misma ocupó aproximadamente veinte metros cuadrados de la sala integrando en su composición vestidos de novia sin uso (pedidos via web a China), fibra geotextil, compost  de un productor local y semillas variadas.  Estos componentes en el transcurso de esos dos meses fueron generando una topos artificial y tridimensional.  El devenir de la obra dependió del riego de los visitantes y del personal de sala. Los registros también fueron colaborativos y  forman parte del blog:  topografialterada.blogspot.com.

En esta acción la obra vuelve, luego de su pasaje por lo colectivo, a la órbita individual de quien selecciona, recorta y compone, generando una nueva trama textil, orgánica y abstracta que detiene el proceso en un presente consumible.

sábado, 9 de enero de 2016

La mujer visible por Riccardo Boglione / La Diaria

La Diaria Cultura | Lunes 07 • Diciembre • 2015
La mujer visible
“El legado (in)visible. Devenires de hypomnema”, de Alejandra González Soca. Cabildo de Montevideo (Juan Carlos Gómez 1362). Hasta el 18 de febrero.

No es nada casual que la primera sala de la exposición El legado (in)visible. Devenires de hypomnema, de Alejandra González Soca, que ocupa el ala derecha de la planta baja del Cabildo, produzca una fascinadora escena fantasmal a base de vestidos de novia: son decenas colgando del techo, flotando en su candor (con ingenioso contrapunto de un solo vestido de luto, al fondo posterior, pero central), apenas amortiguados por las fundas de nailon que los protegen y tienen un vago aire de paradójicos body-bags transparentes, que muestran en vez de ocultar. González Soca ha hecho del vestido de novia un eje, diría el principal, de su reciente búsqueda sobre la memoria y lo femenino: empezando por el que estaba como aprisionado en un cuadro, titulado “El vestido” y presentado en 2010, y llegando al flamante “Topografía alterada II”, pieza que se come a las demás en la colectiva Convivencias, aún abierta en el Subte municipal. En ella una serie de vestidos de novia, enmarañados y colocados en el piso, funcionan como “campo” donde germinan plantitas. Ya con “Viridis”, en el último Salón Nacional la artista había tornado esta prenda ultrasimbólica en base para el desarrollo de crecimiento “verde”, con espectacular resultado estético: la tela de la que brotan pasto y hojas es una potente visualización de los atributos de un atuendo cuya historia, del blanco virginal al lujo más ostentoso, acomoda metáforas variadísimas: emblema, a la vez, de una constricción social padecida por la mujer y de las felicidades y ventajas del matrimonio, con cuantiosas estaciones intermedias, deja lugar a especulaciones sobre dicha institución (y la carga emocional y simbólica que conlleva a nivel social) como generadora de vida (el brote) y de muerte (la inexorable de las plantas).
En El legado (in)visible: los vestidos son la primera estación de un recorrido que González Soca armó a partir de un llamado con claras intenciones: “Este proyecto se centra en la representación histórica de lo femenino y cómo estas representaciones son expuestas por medio de la disciplina museística. En cada familia hay rastros de legados que pasan de generación en generación; buscamos rescatar aquéllos que provienen de la intimidad, la tradición o la cotidianidad, e integrarlos a la instalación como forma de visibilizar representaciones diversas”. La población femenina fue invitada a compartir objetos propios, “no sólo los que se consideran de ‘alto valor’, sino también los que se corresponden con un legado íntimo y muchas veces intangible”. Excelente manejo de la práctica museística: a este acervo de lo familiar la artista le agregó piezas que provienen del propio Museo Cabildo (por ejemplo, la mayoría de los abanicos, que ocupan la segunda sala), poniendo en tensión lo atesorado por los particulares y por la oficialidad, y dotó a todos los objetos de fichas completísimas: procedencia, fechas, ubicación y, extraordinariamente, “relatos” sobre ellos de quienes los prestaron. El resultado compositivo, entrados en la sala más amplia, es una especie de enorme living de antaño, donde se cruzan relatos de cosas efímeras, utensilios y muebles, registros íntimos y piezas de arte profesionales. La atención de González Soca a las vestimentas como segundo cuerpo (social) de la mujer se halla en el acento puesto sobre el bordado, las prendas íntimas y los accesorios, y en una pequeña sala de proyección final, donde ofician de pantallas para el material audiovisual velos trémulos y colgantes, que retoman el níveo “bosque” de prendas del principio, en un cierre circular.
Que casi todos estos objetos pertenezcan a mujeres potencia el rescate de historias a menudo negadas o postergadas por el rol a ellas reservado hasta mediados del siglo pasado, y mitiga el súbito fetichismo que se apodera de las “cosas” lindas y viejas a las que muy a menudo, sobre todo si son puestas en un contexto “ejemplar”, se les rinde devoción. Como explica una de las citas que González Soca ha diseminado en las paredes, se retoma aquí el concepto de hypomnema, en clave foucaultiana, o sea de rastro “que debe ser releído de tanto en tanto para actualizar su contenido”: en este sentido El legado (in)visible no sólo visibiliza de forma libre y eficaz la microhistoria femenina de un siglo lejano en Uruguay, sino que también “museifica” otra historia, la de una burguesía donde convivían lo hacendoso y lo clasista (objetos pensados para la duración, pero también para la distinción social), así como lo moralista y lo hipócrita (muchos misales, pero también un cachondo bibelot con dos ovejas que se “transforman” en una pareja copulando), arrasada por los vientos del capitalismo contemporáneo y que ya no produce para que su mercadería atraviese el tiempo, sino para el basural.

sábado, 28 de noviembre de 2015

El legado (in)visible_devenires de hypomnema



Visto y no visto, o el hilo de Ariadna del museo ficcional
En Junio de 2015 la artista visual Alejandra González Soca convocó a la comunidad a participar del proyecto El legado (In) visible, invitando a compartir legados familiares a través de fotografías, objetos y relatos de arraigo generacional, con el fin de integrarlos a la presente instalación en el Museo Histórico Cabildo. La respuesta fue masiva y dio cuenta de que la memoria familiar, así como los imaginarios sociales, transitan con frecuencia por carriles distintos e independientes del conocimiento académico, generando una construcción que ante la contradicción con el relato histórico se deja seducir por su propia narrativa, más allá de la veracidad del resultado.

En este sentido, el juego constructivo, las miguitas de pan que forman el camino de El Legado (In) visible, están sustentadas por elementos tangibles pero desatendidos; significativa condición asociada a objetos que por domésticos y femeninos, se ven desplazados del centro de interés de la mayoría de los fondos archivísticos. Normalizado silencio que elige olvidar que estas piezas, además de estar atravesadas por décadas claves para la comprensión de una historia social, se erigen portadoras de significados primordiales, dentro del espacio de tensiones y conflictos que constituyen la familia.
El resultado de la experiencia colectiva propiciada por la artista, es antes que nada un hecho visual y como tal, una composición amparada en el poderoso dinamismo de una capacidad ficcional, que interroga los vacíos y las contradicciones generados en el interior de ese moderno gineceo, donde dimensiones tan inasibles como el amor, el vacío, la incomunicación y el mandato social, son visualizadas bajo la inquietante luz de la duda. Acá nada es lo que parece, empezando por el concepto del museo-simulacro dentro del museo-real y el consiguiente diseño de un itinerario deliberadamente tramposo en su voluntad de cuestionar determinados supuestos, que por frecuentados tendemos a tomar por absolutos. Cruzar esa puerta, supone dar cuenta de la condición nocturna de nuestra más invisible cotidianeidad.
Verónica Panella


Topografía Alterada : Convivencias:: Inauguración jueves 12 de noviembre...


Topografía Alterada : Convivencias:: Inauguración jueves 12 de noviembre...
Es una investigación sobre las relaciones humanas en el mundo contemporáneo.


Convivir es vivir compañía, acompañar a otro, vivir dentro de un mismo espacio físico y cohabitar un mismo ecosistema. Convivir es una forma de relación humana que implica la necesaria coexistencia, existir al mismo tiempo y en paz, aceptar al otro como es porque respeto lo que es. Convivir no es tolerar, porque tolerar implica resistir cuando estoy en desacuerdo, es un tipo de molestia contenida a punto de estallar. Convivir implica no interferir con la subjetividad del otro porque contemplo su existir tanto como espero que se
contemple el mío. Las acciones que guían los actos de quienes vivimos en una ciudad o en un espacio acotado (el trabajo, el hogar, etc) implica un tipo de conciencia tanto las necesidades propias como las ajenas, en la creación o búsqueda de necesidades en común.
Convivencias es una muestra que busca generar diálogos y microestructuras que generen acciones de interacción comunitaria, en conjunto. Buscamos que el espacio que habitamos se rija por un tipo de contrato de conveniencia mutua, no solo de no interferencia sino de participación colectiva. Convivencias es mas que nada una búsqueda por lograr una sociedad que descentre al individuo y ponga al sujeto no como centro sino como nodo de los aconteceres humanos.
Rulfo

ARTISTAS:
Colectivo Interrupciones-Andrea Cursio, Valeria Lepra y Alejandra Parodi Taruselli/ Recurso Mágico. Redes que contienen,conforman y dan refugio.
Olga Bettas/ Convivencias
Mayra Da Silva/ Montevideo Afrotown
Lina Fernandez y Julián Dura/ Des-atados
Alejandra Gonzalez Soca/ Topografía Alterada II
Magdalena Nin y Antoine Ligier/ Reflejos animados
Guadalupe Alaska y Juan Pablo Landarín/ Contienda #3
Alejandro Palomeque/ Condor Express
Victoria Silva/ Mujer en cintas - Terroir de Amanda
Yudi Yudoyoko/ Dress Code
Guillermo Zabaleta/ Derrumbamiento II